Varicela

La varicela es una infección vírica muy contagiosa que cursa con vesículas o ampollas en la piel y mucosas. Las vesículas pican mucho y en 4-5 días se convierten en costras. Puede acompañarse de fiebre durante los 3 ó 4 primeros días. El tratamiento consiste en tratar la fiebre y aliviar el picor.

El Herpes-zóster (“culebrina”) se trata de una reactivación del virus de la varicela. El virus de la varicela-zóster queda latente o “dormido” en el organismo y puede reactivarse más tarde, sobre todo, en situaciones de nerviosismo, fiebre, etc. Aparece sobre todo, en la edad adulta pero, también puede aparecer en niños. La lesión es una placa roja sobre la que aparecen múltiples vesículas agrupadas. El tratamiento consiste en aliviar el dolor si lo hay ó el picor. Siempre se debe consultar si aparece en el ojo.

Cuidados en casa:

  • Si tiene fiebre, administre antitérmicos habituales (paracetamol o ibuprofeno). No administrar aspirina.
  • Puede bañar al niño diariamente. Utilizar jabones de avena. Secar sin frotar.
  • Mantener ambiente fresco en casa para evitar la sudoración, que aumenta el picor.
  • Cortar y limpiar bien las uñas del niño para evitar infecciones por rascado.
  • No aplicar pomadas o polvos de talco; resecan la piel y pueden favorecer la sobreinfección.
  • Desinfectar las vesículas rotas con clorhexidina.
  • Al ser una enfermedad muy contagiosa, debe permanecer en casa hasta que todas las lesiones estén en fase de costra, 7 días desde el inicio aproximadamente.
  • Evitar el contacto del niño con personas que no han pasado la enfermedad, sobre todo mujeres embarazadas, recién nacidos, enfermos con disminución de las defensas (SIDA, cáncer), con enfermedades graves o con tratamiento con corticoides.

Consultar de nuevo:

  • Si empeora el estado general, lo ve muy decaído, somnoliento, le cuesta despertarlo o, por el contrario, está muy irritable.
  • Si el niño tiene mucha tos o dificultad para respirar.
  • Si el niño presenta inestabilidad en la marcha.
  • Si la temperatura vuelve a subir después de que hubiera desaparecido durante más de 24 horas.
  • Si la fiebre aparece después de llevar tres días o más con vesículas.
  • Si la fiebre alta persiste más de 4 días.
  • Si aparece tumefacción o hinchazón en alguna zona de la piel.
  • Si aparece alguna lesión en la parte blanca del ojo, o si tiene dolor y ojo rojo.
  • Si además de las vesículas toda la piel está muy roja o las lesiones se acompañan de un halo de color violáceo.